15 octubre 2024  |  Información

1. Introducción: El papel de las cookies en la publicidad digital

Las cookies son pequeñas piezas de datos que los sitios web almacenan en el navegador para recordar información sobre los usuarios. Aunque nacieron en 1994 para mejorar la experiencia de navegación, rápidamente se convirtieron en una herramienta clave para la publicidad online, permitiendo a las marcas seguir la actividad de los usuarios entre diferentes sitios y mostrarles anuncios personalizados.

Con el tiempo, las cookies de terceros revolucionaron la publicidad digital, permitiendo campañas hipersegmentadas que maximizaban el impacto de cada euro invertido. Sin embargo, este modelo también generó crecientes preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios, lo que ha llevado a importantes cambios en la industria. A continuación, repasaremos la evolución de las cookies, desde su auge hasta la actual transición hacia un entorno cookieless (navegación sin cookies de terceros).

2. Nacimiento: La invención de las cookies y sus primeros usos (1994-2000)

2.1. Creación de las cookies por Netscape

La historia de las cookies comienza en 1994, cuando Lou Montulli, un ingeniero de Netscape Communications, desarrolló esta tecnología como una solución para los primeros desafíos del comercio electrónico. En esa época, la interacción con un sitio web era efímera: cada vez que un usuario recargaba la página o cambiaba de sección, la web «olvidaba» quién era, lo que limitaba la posibilidad de mejorar la experiencia del usuario y ofrecer servicios más avanzados. Montulli diseñó las cookies como un archivo de texto que el servidor web podía enviar al navegador y que este almacenaba en el ordenador del usuario .

Navegador Netscape en 1997

Navegador Netscape en 1997

Estas cookies permitían que un sitio web «recordara» información básica sobre el usuario, como su idioma preferido o si ya había iniciado sesión. Esta innovación fue fundamental para facilitar las primeras experiencias de compra online, donde era necesario que los carritos de compra mantuvieran su contenido a lo largo de la navegación. Aunque hoy en día parece un concepto sencillo, en su momento fue una solución técnica que transformó la forma en que los sitios web interactuaban con los usuarios .

2.2. Primeros usos en e-commerce y gestión de sesiones

Las cookies rápidamente se convirtieron en una herramienta esencial para el comercio electrónico emergente. A mediados de los años 90, los primeros sitios de e-commerce, como Amazon y eBay, necesitaban una forma de mantener la continuidad de la experiencia de compra de sus usuarios. Las cookies permitieron a estas plataformas recordar a los visitantes, almacenar productos seleccionados en un carrito de compras y ofrecer una experiencia de compra más fluida. Esto marcó un antes y un después en la forma de vender en línea, pues los usuarios podían regresar a la tienda virtual, encontrar sus carritos tal y como los habían dejado y completar la compra más adelante.

 Amazon en 1997. Fuente: versionmuseum.com

Amazon en 1997. Fuente: versionmuseum.com

Además de los carritos de compra, las cookies se usaron para mantener sesiones de usuario iniciadas, lo que facilitó la autenticación continua en plataformas que requerían acceso restringido. Antes de las cookies, si un usuario iniciaba sesión, cada vez que recargaba la página, el sistema «olvidaba» que ya había sido autenticado. Con las cookies, la información de la sesión podía mantenerse durante toda la navegación, mejorando significativamente la experiencia de usuario en servicios de suscripción y en sitios con contenido restringido .

2.3. Expansión a las cookies de terceros

A finales de la década de 1990, surgió un uso más sofisticado de las cookies: las cookies de terceros (third-party cookies). Estas cookies, a diferencia de las de origen (cookies de primera parte – first-party cookies), eran colocadas por dominios distintos al que el usuario visitaba. Si un sitio web contenía anuncios o componentes de un tercero (como un vídeo de Youtube), ese tercero podía colocar una cookie en el navegador del usuario. Esto permitía a las redes publicitarias hacer un seguimiento de los usuarios entre diferentes sitios web, creando un rastro digital que ayudaba a formar perfiles detallados de comportamiento.

DoubleClick, una de las primeras grandes redes de publicidad digital, fue pionera en el uso de estas cookies para personalizar anuncios según los intereses de los usuarios. Fundada en 1996 y adquirida por Google en 2008, DoubleClick permitió a los anunciantes rastrear las visitas de los usuarios a lo largo de la web y mostrar anuncios que fueran relevantes para sus preferencias y hábitos de navegación. Esta innovación fue la base de lo que hoy conocemos como la publicidad programática, donde los anuncios se subastan en tiempo real para llegar a audiencias específicas con mensajes personalizados .

Diapositiva de la presentación que DoubleClick usó para venderse a Google en 2007. Explican como su tecnología DFA (DoubleClick for Advertisers) puede encontrar "usuarios deseables" para poder impactarles.

Diapositiva de la presentación que DoubleClick usó para venderse a Google en 2007. Explican como su tecnología DFA (DoubleClick for Advertisers) puede encontrar «usuarios deseables» para poder impactarles. Fuente: monopoly.marketecture.tv

2.4. Primeras oreocupaciones sobre la privacidad

El uso creciente de las cookies de terceros para rastrear la actividad de los usuarios comenzó a levantar dudas sobre la privacidad. A finales de los años 90, los consumidores empezaron a darse cuenta de que sus movimientos en línea estaban siendo seguidos sin su conocimiento, lo que generó inquietudes sobre quién tenía acceso a su información personal y cómo se utilizaba. Este cambio de percepción coincidió con el lanzamiento de Internet Explorer 5 en 1999, que introdujo las primeras opciones para que los usuarios pudieran bloquear cookies y elegir qué datos compartir​.

Estas preocupaciones sentaron las bases para las futuras regulaciones de privacidad. En 2000, la Comisión Europea lanzó la Directiva de Privacidad de las Comunicaciones Electrónicas, que fue la primera iniciativa seria para regular el uso de cookies y proteger los datos personales de los usuarios en línea. Aunque esta directiva no tuvo el mismo alcance que el posterior GDPR, fue el primer reconocimiento legal de la necesidad de regular la recopilación de datos en internet​.

3. Desarrollo: La era dorada de la personalización (2000-2015)

3.1. Auge de la publicidad basada en datos

Entre 2000 y 2015, las cookies de terceros se convirtieron en la piedra angular de la publicidad digital. A medida que más personas adoptaban internet, surgieron oportunidades para que las marcas llegaran a sus audiencias de manera más efectiva a través de la segmentación de datos. Las cookies permitieron a los anunciantes construir perfiles detallados de los usuarios, basados en su comportamiento de navegación, preferencias de compra y tiempo de permanencia en distintos sitios.

Uno de los grandes catalizadores de este auge fue Google Ads, que popularizó el uso de cookies para rastrear conversiones y optimizar las campañas publicitarias. En 2008, Google adquirió DoubleClick, una plataforma pionera en el uso de cookies de terceros para la publicidad programática​. Esta adquisición permitió a Google integrar las capacidades de DoubleClick con su propia plataforma de anuncios, lo que facilitó a los anunciantes el seguimiento del comportamiento de los usuarios y la creación de campañas personalizadas. Con herramientas como Google Analytics, los anunciantes podían identificar qué anuncios generaban más visitas, en qué páginas los usuarios abandonaban sus sitios y cuáles eran los productos más vistos

Versión Beta de Google Ad Planner en 2008. Gracias a la tecnología de cookies podían llegar a ese nivel de detalle en la segmentación.

Versión Beta de Google Ad Planner en 2008. Gracias a la tecnología de cookies podían llegar a ese nivel de detalle en la segmentación. Fuente: kaushik.net

Gracias a estas capacidades, muchas empresas vieron un retorno sobre la inversión (ROI) que superaba el 100%. Un ejemplo destacado es KLM, que utilizando la tecnología de DoubleClick, logró personalizar los anuncios según el comportamiento de navegación de los usuarios. Esta estrategia permitió una publicidad más efectiva, adaptada a cada segmento de audiencia, incrementando significativamente la conversión y aumentando un 200% el ROI. El retargeting permitía a las marcas volver a captar a usuarios que mostraban interés por sus productos, aumentando la probabilidad de conversión al mostrarles anuncios adaptados a sus preferencias, algo especialmente efectivo en sectores como el turismo y el e-commerce, donde cada impacto relevante podía traducirse en una reserva o compra final.

3.2. La Revolución del retargeting

El retargeting se convirtió en una de las estrategias más efectivas para los anunciantes durante esta época. Al utilizar cookies de terceros, las marcas podían identificar a los usuarios que habían visitado su sitio web pero no habían completado una acción, como una compra. Luego, les mostraban anuncios personalizados mientras navegaban por otros sitios, recordándoles los productos que habían visto y ofreciendo descuentos para incentivarlos a regresar y finalizar la transacción.

Empresas como Hawkers, una marca española de gafas de sol, aprovecharon al máximo el potencial del retargeting en redes sociales como Facebook. Mediante el uso intensivo de datos de navegación y segmentación precisa, lograron multiplicar sus ventas y expandirse rápidamente, invirtiendo más de 10.000 euros diarios en campañas que alcanzaban a usuarios interesados en sus productos​.

Además, estudios de la época muestran que el retargeting podía incrementar las tasas de conversión en un 20% a 30% en sectores como la moda y la tecnología. Esto fue especialmente importante para el e-commerce, donde los carritos abandonados representaban una oportunidad de venta recuperable mediante anuncios recordatorios .

3.3. Los gigantes de la publicidad y las redes de cookies

Durante estos años, las cookies se convirtieron en el motor que impulsaba la publicidad programática, un modelo que permite comprar y vender espacios publicitarios en tiempo real. Esta tecnología fue adoptada masivamente por plataformas como Facebook y Google, que crearon redes publicitarias que conectaban a anunciantes con millones de sitios web a través de datos recopilados mediante cookies.

Gráfico de 2015 que muestra la evolución del mercado publicitario digital donde se aprecia que los 10 principales compañías copaban el 75% del mercado global. Fuente: martech.org

Gráfico de 2015 que muestra la evolución del mercado publicitario digital donde se aprecia que los 10 principales compañías copaban el 75% del mercado global. Fuente: martech.org

Estas redes permitieron a las empresas no solo llegar a su audiencia ideal, sino también hacerlo de manera automatizada y escalable. Los anuncios se subastaban en milisegundos antes de que una página web se cargara, lo que garantizaba que cada usuario viera un mensaje relevante para sus intereses.

El impacto de esta tecnología fue global. En mercados como el de Estados Unidos y Europa, los presupuestos publicitarios migraron rápidamente de medios tradicionales a digital, impulsando un crecimiento del 30% anual en la inversión en publicidad online entre 2005 y 2015.

4. Esplendor: La época de máximo rendimiento de las cookies (2015-2018)

4.1. Optimización y personalización masiva

Entre 2015 y 2018, las cookies de terceros alcanzaron su máximo potencial en la publicidad digital. Gracias a su capacidad para rastrear la actividad de los usuarios entre distintos sitios web, las marcas pudieron crear campañas de retargeting altamente personalizadas. Esto permitió a los anunciantes ajustar sus mensajes publicitarios en tiempo real, mostrando anuncios a usuarios que ya habían interactuado con sus sitios o productos, lo que llevó a mejoras significativas en las tasas de conversión y el retorno sobre la inversión (ROI).

Por ejemplo, Leroy Merlin, un gigante del bricolaje, empleó estrategias de retargeting que utilizaban cookies para seguir a los usuarios que mostraban interés en productos específicos. Esto les permitió mostrar anuncios dirigidos de manera precisa y adaptada a cada fase del proceso de compra del cliente.

4.2. Casos de éxito en España

En España, muchas marcas encontraron en el retargeting una herramienta clave para impulsar sus ventas online. Hawkers, una marca de gafas de sol que se hizo famosa por su enfoque digital, utilizó cookies de terceros para dirigir anuncios a usuarios que ya habían visitado su web sin completar la compra. Gracias a estas estrategias, Hawkers logró tasas de conversión de hasta un 30% en sus campañas de retargeting en redes sociales como Facebook . Esta técnica no solo les permitió mantener un crecimiento sostenido, sino que también les ayudó a optimizar su gasto publicitario, maximizando cada euro invertido.

La empresa española Hawkers fue de las primeras en aprovechar todo el potencial de segmentación y retargeting de Facebook a través de cookies, siendo uno de los mejores casos de éxito de la plataforma.

Otro caso relevante es el de DeporVillage, un ecommerce especializado en productos deportivos. A través del uso de cookies para retargeting, DeporVillage pudo mostrar anuncios personalizados a usuarios que habían abandonado carritos de compra, lo que les permitió recuperar ventas y aumentar la tasa de conversión en un 25% . Estas campañas eran especialmente efectivas para recordar a los usuarios los productos que habían mostrado interés, incentivándolos a completar la compra.

4.3. Los últimos años antes de la regulación

Hasta finales de 2018, la falta de regulaciones estrictas sobre el uso de cookies de terceros permitió a las empresas crear perfiles de usuario muy detallados. Esta capacidad para identificar comportamientos y preferencias en tiempo real facilitó el auge de la publicidad programática, que llegó a representar una gran parte de la inversión publicitaria digital en mercados como Europa y Estados Unidos. Según un estudio de eMarketer de 2017, el gasto en publicidad programática creció un 30% anual entre 2015 y 2018, impulsado en gran medida por las capacidades de personalización que ofrecían las cookies .

Sin embargo, este nivel de personalización también despertó preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios. A medida que los consumidores tomaban conciencia de cómo se utilizaban sus datos para dirigir anuncios, la presión social y legislativa aumentó, preparando el terreno para la llegada de regulaciones como el GDPR. La percepción de que los datos personales eran explotados sin suficiente transparencia llevó a una demanda creciente de mayor control por parte de los usuarios sobre cómo se utilizaban sus datos, marcando el fin de una era de libertad en la recopilación y uso de información en la web.

5. Regulación: La llegada del GDPR, CCPA y el cambio de paradigma (2018-2020)

5.1. Nuevas leyes: GDPR y CCPA

La entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) en mayo de 2018 y la posterior implementación de la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA) marcaron un antes y un después en la industria de la publicidad digital. El GDPR, con su enfoque en la protección de la privacidad de los usuarios, estableció normas estrictas para la recopilación y uso de datos personales en Europa. Esta regulación obligó a las empresas a obtener un consentimiento explícito de los usuarios antes de instalar cookies en sus navegadores, lo que redujo drásticamente el número de usuarios rastreables para fines publicitarios​.

Por su parte, la CCPA, que entró en vigor en 2020, otorgó a los residentes de California más control sobre sus datos personales, incluyendo el derecho a conocer cómo se recopilan y usan sus datos y la posibilidad de optar por no ser rastreados . Estas leyes no solo afectaron a las empresas en Europa y Estados Unidos, sino que también influyeron en las estrategias globales de las compañías que manejaban datos de usuarios de estos territorios.

5.2. Consecuencias para la publicidad digital

La aplicación del GDPR tuvo un impacto inmediato en la publicidad programática y en la capacidad de las empresas para segmentar a sus audiencias. Según un análisis de Digiday de 2019, muchas marcas experimentaron una caída del 30% en su capacidad para dirigirse a usuarios europeos, lo que se tradujo en una pérdida significativa de ingresos publicitarios . Además, en los informes por país de eMarketer de 2019 señaló que el coste de adquisición de usuarios aumentó debido a la disminución de la cantidad de datos disponibles para la segmentación .

En California, la CCPA provocó ajustes similares, con una disminución en la efectividad de las campañas que dependían de la personalización. Las empresas tuvieron que implementar complejas políticas de consentimiento, lo que resultó en una reducción del número de usuarios dispuestos a aceptar el uso de cookies de terceros. Según un informe de Forrester, este cambio aumentó en un 20% los costes operativos de las campañas digitales en el primer año de vigencia de la CCPA .

5.3. Adaptación de las empresas al nuevo contexto

Ante estas nuevas normativas, las empresas tuvieron que buscar alternativas para mantener la efectividad de sus campañas. La recolección de datos de primera parte (datos proporcionados directamente por los usuarios) se convirtió en la estrategia principal para continuar personalizando anuncios sin depender de cookies de terceros. Muchas marcas empezaron a invertir en herramientas para gestionar el consentimiento de los usuarios y garantizar el cumplimiento de las normativas, como el uso de «banners de cookies» en sus sitios web .

Además, algunas compañías comenzaron a experimentar con la publicidad contextual, que se basa en mostrar anuncios relevantes en función del contenido de la página web en lugar del comportamiento del usuario. Esto permitió a las marcas seguir siendo relevantes para los usuarios sin necesidad de rastrear su actividad entre sitios.

6. Decadencia: La era del cookieless y el bloqueo de cookies (2020-2024)

6.1. Bloqueo de cookies por parte de los navegadores

Desde 2020, navegadores como Safari y Firefox dieron los primeros pasos para bloquear automáticamente las cookies de terceros, impulsados por la creciente preocupación por la privacidad de los usuarios. Safari implementó su Intelligent Tracking Prevention (ITP), mientras que Firefox avanzó con la Enhanced Tracking Protection (ETP), bloqueando cookies de terceros para evitar que los anunciantes rastrearan el comportamiento de los usuarios en varios sitios web. Esta decisión afectó significativamente la capacidad de los anunciantes para realizar campañas personalizadas, ya que redujo el acceso a datos detallados de comportamiento.

Firefox y Safari (Apple) permiten a los usuarios controlar el bloqueo de cookies de terceros para proteger su privacidad con ETP (Enhanced Tracking Protection) e ITP (Intelligent Tracking Prevention).

Firefox y Safari (Apple) permiten a los usuarios controlar el bloqueo de cookies de terceros para proteger su privacidad con ETP (Enhanced Tracking Protection) e ITP (Intelligent Tracking Prevention).

Por otro lado, Google adoptó un enfoque más cauteloso con su navegador Chrome, que lidera el mercado con más del 60% de los usuarios a nivel mundial. Aunque inicialmente anunció la eliminación de las cookies de terceros para 2022, ha retrasado varias veces su implementación, y actualmente no tiene un plan definitivo para eliminarlas por completo. En lugar de un bloqueo total, Google está desarrollando la iniciativa Privacy Sandbox, que pretende crear un entorno que mantenga cierto nivel de segmentación publicitaria respetando la privacidad del usuario, sin eliminar por completo las cookies de terceros​.

Este cambio de enfoque de Google se debe a la complejidad de encontrar un equilibrio entre las necesidades de los anunciantes y las crecientes demandas de privacidad de los usuarios, lo que ha llevado a un proceso de implementación prolongado y a la búsqueda de soluciones alternativas como la segmentación por temas y cohortes de usuarios.

6.2. Impacto en la publicidad digital

La eliminación progresiva de las cookies de terceros ha tenido un impacto significativo en la efectividad de las campañas publicitarias. Sin la capacidad de rastrear a los usuarios entre diferentes sitios, los anunciantes han visto reducida la precisión de sus estrategias de segmentación. Se estima que, en algunos sectores, la pérdida de efectividad puede alcanzar hasta un 70% debido a la menor personalización y segmentación. Esto ha incrementado los costes de adquisición de usuarios, ya que las empresas deben encontrar nuevas maneras de llegar a su audiencia sin las ventajas que ofrecían las cookies de terceros.

Empresas como Decathlon han tenido que adaptar sus estrategias para enfrentar esta nueva realidad. La marca ha reforzado el uso de datos de primera parte, recopilados directamente de sus clientes, para mantener la relevancia de sus anuncios y compensar la pérdida de datos de terceros. Este tipo de enfoque ha sido fundamental para empresas que buscan mantener una relación directa con sus usuarios en un entorno digital cada vez más restringido en términos de datos compartidos.

6.3. Estrategias para un mundo cookieless

La transición hacia un entorno sin cookies de terceros ha llevado a los anunciantes a explorar nuevas alternativas para la publicidad digital. Una de las estrategias más adoptadas ha sido el uso de datos de primera parte, es decir, aquellos recopilados directamente de los usuarios a través de interacciones en las propias plataformas de las marcas. Esto permite mantener cierto nivel de personalización sin depender de datos externos.

Otra alternativa es la publicidad contextual, que muestra anuncios basados en el contenido de la página en lugar del comportamiento del usuario. Aunque esta estrategia no ofrece la misma precisión que el retargeting tradicional, ha ganado popularidad como una forma menos invasiva de mantener la relevancia de los anuncios. Además, soluciones como la Privacy Sandbox de Google buscan equilibrar la necesidad de privacidad de los usuarios con las demandas de los anunciantes, ofreciendo métodos como la segmentación por temas para mantener la efectividad de las campañas sin comprometer la privacidad.

Estas estrategias representan un cambio significativo en la forma en que las marcas interactúan con los usuarios, marcando el inicio de una nueva era en la publicidad digital. A medida que la industria se adapta, se espera que el enfoque en la privacidad y el uso responsable de los datos continúe siendo una prioridad para todos los actores del ecosistema digital.